miércoles, 15 de mayo de 2013

Porter quedó medio fuera de foco en estos tiempos


La visión porteriana es típicamente neoclásica, mostrando un mundo en el que los competidores, para ser “buenos”, deberían contribuir a llevar el mercado hacia la estabilidad, es decir hacia el equilibrio, lo cual se hace ostensible en estas cuestiones de controlarse mutuamente para que ninguno salga de un patrón más o menos estable en términos de share, rentabilidad, costos y
otros. Inclusive se refiere a la configuración “óptima” de un mercado, que se lograría cuando los competidores alcanzan un share lo suficientemente grande como para desalentar ataques (lo cual contradice varios postulados de su propia teoría).

De todas maneras, el análisis porteriano es importante, ya que la idea de una configuración “óptima” es muy interesante para los planificadores. Es innegable que algunos sectores son más estables que otros, y que es más fácil entrar en sectores inestables que hacer lo propio en sectores estables.


A partir de estas consideraciones, las recomendaciones de Porter consisten en una serie de acciones que los competidores tendrían que hacer entre sí y contra otros para llevar un sector hacia la tan ansiada estabilidad. Pero lo que ocurre en la realidad concreta del hombre y la mujer de negocios de la actualidad, es que el concepto de “estabilidad” prácticamente ha desaparecido, y esto es bueno que así sea, porque la razón de ser de un empresario debería ser desestabilizar a los mercados y no estabilizarlos. Esto no significa que no puedan estudiarse patrones competitivos y operar sobre ellos, sino que, de acuerdo a mi criterio, el modelo debe contemplar varias otras interrelaciones que existen cuando varios competidores se aproximan a un mercado, lo atienden y le dan forma. El modelo de la empresa como unidad productiva debe dejar lugar a uno más amplio, y las interrelaciones ente las empresas son en realidad, las interrelaciones con varios componentes de esas empresas, lo que se conoce desde hace algún
tiempo con el término “stakeholders".

No hay comentarios:

Publicar un comentario