jueves, 6 de junio de 2013

Dimensiones fraccionarias





 La evolución de la teoría del caos es impresionante. Desde que los científicos descubrieron que resultaba imposible describir los fenómenos naturales con la geometría que se vino estudiando en los últimos 2500 años (?!), y se dieron cuenta que contaban con herramientas como las computadoras personales que les permitían solucionar rápidamente la extraordinaria complejidad de las
nuevas ecuaciones, la ciencia de la complejidad no ha parado de desarrollarse.

La geometría euclideana convencional ignora formas naturales exquisitas. 


El reduccionismo newtoniano se fundamenta en la creencia de que el Universo está compuesto por partes que se pueden estudiar por separado. En cambio el caos parte de la base de una fuerte interdependencia entre el observador y lo observado. Toda nuestra educación se rigió por los modelos de la geometría
euclideana. Estamos habituados a considerar formas tales como líneas, paralelas, círculos, triángulos, cuadrados, cubos y prismas. Pero precisamente estas formas no existen en la naturaleza y solo pueden ser fabricadas por acción directa del ser humano. Son en sí mismas, modelos, sobresimplificaciones de la realidad. 



Pensemos un momento. Si se estruja una hoja de papel (que puede
considerarse bidimensional ya que estamos sobresimplificando) se obtiene algo parecido a un sólido tridimensional. Pero aquí estamos de nuevo sobresimplificando. En realidad lo que obtuvimos es un objeto que no pertenece al reino de la bidimensionalidad ni al reino de la tridimensionalidad, sino que está entre ambas. El objeto tiene por ejemplo dimensión 2,3. ¡Una dimensión fraccionaria!. Este es un golpe durísimo para la geometría que todos conocemos. Pareciera que el ser humano no está capacitado
para razonar en términos de dimensiones fraccionarias, y es lógico que así sea, después de milenios de razonamiento sobre la base de la sobresimplificada geometría euclideana. Difícilmente un cerebro humano puede imaginarse una cuarta dimensión, o más dimensiones, siendo estas dimensiones enteras. ¿Cómo podría imaginarse una dimensión fraccionaria? Y sin embargo, la realidad es así, compleja en términos de la teoría del caos, y si no la tratamos así, no podemos esperar buenos resultados.


No hay comentarios:

Publicar un comentario