lunes, 6 de enero de 2014

¿Ud. sabe que puede fabricar agua mineral en su casa?

Uno de los patrones de cambio más importantes que se avecinan en el ámbito urbano y suburbano, tiene que ver con el agua que consumimos en nuestro hogar, no solo para beber, sino también para cocinar, preparar infusiones, lavar nuestros cuerpos, la ropa, la vajilla y desechar residuos.

La mayor parte de estas tareas las hacemos con agua de red, lo más común es que sólo usemos "agua mineral" comprada en botellas o botellones para la ingesta directa. Pero, ¿qué pasaría si usáramos agua mineral para todo lo que acabamos de nombrar?

Lo que pasaría es que sería más fácil hacer espuma con el jabón y el shampoo cuando estamos en la ducha y así nuestros cuerpos y nuestros cabellos estarían más suaves y sedosos, las comidas y las infusiones serían más gustosas (y más sanas), la ropa estaría más suave y no perdería sus colores, la vajilla estaría resplandeciente porque el detergente no reaccionaría con minerales contaminantes, y las cañerías de todo el circuito de baños, cocinas y lavaderos no presentarían rastros de oxidación. Ni que hablar de calefones, termotanques, calderas, lavarropas, lavavajillas, que verían alargadas sus vidas útiles en un factor del doble o más.




En efecto, el agua que consumimos en el hogar tiene varios contaminantes, y desgraciadamente, en muchas localidades de la Argentina, algunos contaminantes que pueden causar la muerte como el arsénico y el flúor, aparecen en el agua de consumo en proporciones superiores a las consideradas como aptas para el consumo. Otros contaminantes como el calcio, el magnesio y el hierro provocan sarro (utensilios de cocina y césped blanco), oscurecimiento de la ropa que se lava, dificultad para generar espuma con jabones y detergentes, e incrustaciones en los electrodomésticos que utilizan el agua.

La gente suele quedarse tranquila con el agua que consume, decretándola como "potable" porque no tiene bacterias y virus. Y es verdad que eso es muy bueno. Pero ¿qué hacemos con los minerales que estamos ingiriendo?

Normalmente uno se queda tranquilo hirviendo el agua, ya que a 100 grados de temperatura se mueren todos los bichos. ¡Pero los minerales no se mueren!
Hemos hervido unos fascinantes brócolis y coliflores, y resulta que los comemos llenos de hierro, calcio y magnesio, en el mejor de los casos, y a veces con sustancias más peligrosas como el arsénico y el flúor.

Ahora bien, si tuviéramos que usar agua mineral en botellas para todas las actividades hogareñas, y considerando el "estado del arte" actual del mercado del embotellamiento del agua mineral, tendríamos que trabajar solo para eso. 

Considere las siguientes cifras:

Lavarropa cargado y lleno: 190 lts por hora

Lavado de vajilla con la llave abierta: 115 lts

Lavavajilla ciclo largo: 60 lts

Ducha abierta 5 minutos: 170 lts

Ducha abrir, mojarse, cerrar, enjabonarse, abrir, enjuagarse: 37 lts

Bañera llena: 140 lts

Afeitarse con la llave abierta: 38 lts

Lavarse las manos con la llave abierta: 19 lts

Lavarse los dientes con la llave abierta: 38 lts

Inodoro descarga normal: 6 lts



Si Ud hace las cuentas, al precio del litro de agua mineral actual, coincidirá que "es imposible hacer todo esto con agua mineral".

Ahora pensemos en la industria del agua mineral y de toda la cadena asociada. Por supuesto que muy poca de la llamada "agua mineral" viene de fuentes surgentes naturales emplazadas en valles virginales de la alta montaña. La verdad es que el agua que compramos como mineral en botellas o en botellones viene de plantas embotelladoras que utilizan técnicas muy probadas de ablandamiento y "ósmosis inversa" o similares para ablandar, purificar y mineralizar el agua que venden. Pero la cadena montada para que estas botellas pueden ser vendidas es gigantesca. 

Primero tiene que haber alguien que sople las botellas. Estas botellas suelen ser de plástico (PET) que luego van a polucionar el planeta por por lo menos 200 años. Después alguien las tiene que llevar a la planta de embotellado, seguramente consumiendo gasoil o gas y polucionando el medio ambiente. Después alguien las tiene que almacenar antes de despacharlas al canal minorista. El almacenamiento puede que no polucione, aunque consume recursos, pero el traslado una vez más se hace con emisión de gases contaminantes.

En síntesis, todo eso que llamamos "agua mineral" y de la que sólo nos podemos dar el lujo de beberla, implica un gasto enorme de recursos y una bomba de tiempo contaminante para el planeta en el corto y largo plazo.

¿Qué pasaría si cada uno de los hogares pudiera producir el agua mineral que consume, y no solo para beber, sino también para todas las demás cosas?



Es aquí entonces donde veremos el más grande de los cambios de patrones de consumo de los próximos años. Las nuevas tecnologías permiten fabricar ablandadores y "miniplantas de ósmosis inversa" para el hogar, de manera que cada hogar va a poder fabricar su propia "agua mineral" tomando el agua que le manda por una red una compañía estatal o privada, habiendo estas tomado el recurso primario de un río, de un arroyo o un pozo. 

Cada hogar tendrá en poco tiempo más (¿en los próximos 5 años?) autonomía de agua mineral, pura, sin contaminantes, como la que se vende en los supermercados de todo el mundo, con la misma calidad y a un precio increíblemente menor. Y además, cocinando, lavando la ropa, duchándose, etc., con agua mineral, el consumo de energía baja enormemente, ya que ahora hay que calentar muchos menos minerales contaminantes que antes estaban en suspensión. O sea, ahorro por todos lados.

El ablandador doméstico y la miniplanta de ósmosis inversa serán dentro de muy poco tiempo un "commodity" hogareño, como hoy lo son la heladera, la cocina, el lavarropa, el microondas, el lavavajilla. Los estudios de arquitectura y las empresas constructoras y desarrolladoras planificarán sus casas y edificios con espacios especialmente creados en las propias unidades individuales o bien, mucho mejor, para todo el edificio o el barrio cerrado. Comienza una nueva era de calidad de vida, bienestar, cuidado del medio ambiente y ahorro de recursos. La empresa que más rápido se sume a esta revolución, logrará aumentar en gran cuantía el valor de cada casa y de cada edificio, antes que se produzca el efecto de commoditización.

Una enorme industria va a ser desmantelada en poco tiempo. Habría que tomar los recaudos suficientes como para que esto ocurra de la forma menos traumática posible. 

Este es un ejemplo del genoma de los mercados. El algoritmo de Mandelbrot funciona silencioso, y envía al infinito a los pares ordenados de números complejos que no responden a su programa...








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